Hola amigos, finalmente y después de pasar muy malos ratos me decidí a dejar a un lado a Ubuntu y probar con Debian. Si bien en otras ocasiones lo había probado nunca llegó a convencerme por completo, sobre todo porque pocas veces disponía de tiempo para configurarlo adecuadamente. Con la salida de Ubuntu 13.10 esperaba grandes cosas de esta distro, más solo encontré un sistema “más estable” por decirlo de alguna forma, debo admitir que los post de @federico me han influenciado sustancialmente y el encuentro con Debian era algo inevitable.

Aclaro a todos que simplemente expongo mis experiencias, tengan presente que siempre he utilizado Ubuntu+(Gnome+Unity+Xfce+Lxde).

Actualmente lo tengo instalado(Debian7) en tres PCs(incluida la laptop), siempre instalé con el net-install y después un apt-get install kde-standard fue suficiente para comenzar a trabajar. El primer golpe lo recibí al intentar conectarme por ssh desde el Dolphin, no lograba que un simple ssh://X.X.X.X funcionara; la solución: en vez de ssh poner fish://X.X.X.X.

Al interactuar con la consola llegó la segunda oleada: no podía utilizar sudo, solución: instalarlo desde el repo y agregar mi usuario al grupo; además era imposible ejecutar cualquier programa con interfaz gráfica desde la terminal, solución: instalar kdesudo y utilizarlo como sudo(Ej. kdesudo dolphin ).

Otra de las cosas que extrañaba era la vista preliminar de los PDFs en el explorador de archivos, solución: instalar kdegraphics-thumbnailers.

Hasta aquí pensaba que mi sistema no necesitaría ningún otro retoque pero al conectar mi HDD surge otro problema: era necesario montar(tengo una partición NTFS) como root cada vez que conectaba el dispositivo, es posible que para algunos no sea un problema  pero es bastante molesto introducir el password para algo tan simple como acceder a una partición. Para solucionar este contratiempo seguí la sugerencia de Dolphin y de forma complementaria fui hasta Preferencias del sistema/Dispositivos extraíbles y habilité el montaje automático(marqué todas las opciones),

En KDE me ha sorprendido la posibilidad de pausar la copia de archivos y lo configurable que es todo el sistema.

Ya han pasado varias semanas desde que instalé y no hay nada nuevo que reportar salvo un sistema que se mantiene sin fallos y con un rendimiento increíble.